10 abr 2021 Arturo Siso Sosa: Hábitos saludables que debe inculcar a sus hijos expresa.me

No se puede negar que los niños de hoy se enfrentan a un número cada vez mayor de riesgos potenciales para la salud.

Estudios revelan que las 10 principales preocupaciones de salud de los niños actualmente, incluyen alimentación poco saludable, falta de sueño y falta de ejercicio, problemas que de hecho podrían evitarse prestando más atención a los hábitos diarios de sus pequeños. Para evitar que esos problemas llamen a su puerta, es fundamental que los padres desarrollen buenos hábitos junto con sus hijos. Exponer a su hijo a opciones de estilo de vida saludables a una edad temprana puede ayudarlo a evitar algunos de estos posibles problemas de salud.

Arturo Siso Sosa: Hábitos saludables que debe inculcar a sus hijos
Arturo Siso Sosa: Hábitos saludables que debe inculcar a sus hijos

¿Cómo inculcar buenos hábitos?

Una de las mayores influencias en los hábitos de su hijo es usted, por lo que es importante predicar con el ejemplo.

Demuestre a sus hijos que se preocupa por ellos compartiendo estos consejos que llevarán consigo mucho después de que usted pueda llevarlos.

1.- Comida, cocina y comedor

- Incluya a los niños en las decisiones de compra de comestibles y menús semanales.

Incluso desde el nacimiento, los padres pueden exponer a sus bebés al supermercado llevándolos a las compras y permitiéndoles tocar y oler una variedad de productos. A medida que los niños crecen, los padres pueden animar a los niños a elegir lo que quieren comer durante la semana y ayudarlos con las compras. Por ejemplo, si quieren una noche de pasta, pídales que elijan una o dos verduras en la tienda para mezclarlas con la salsa. Al ofrecer opciones de alimentos saludables y permitirle a su hijo la libertad de elegir entre estas opciones, su hijo estará equipado con las herramientas y los hábitos adecuados para mejorar su calidad de vida.

- Preparen las comidas juntos

Dé a sus hijos la oportunidad de ayudar a preparar una comida con usted. Asigne tareas sencillas y apropiadas para la edad para evitar problemas de seguridad. Aprenden más sobre los alimentos, los ingredientes y el equilibrio nutricional durante el proceso, y es más probable que se coman lo que han preparado.

- Comer y masticar bien

Varios estudios han enfatizado los beneficios para la salud de la alimentación lenta. Comer y masticar no solo pueden ayudar en la digestión y la hidratación, sino que también le dan a su cuerpo la oportunidad de reconocer la plenitud y le indican a su cerebro que ya ha tenido suficiente. Ayude a su hijo a cultivar este buen hábito haciendo pausas con frecuencia durante las comidas y no obligándolo a terminar la comida en su plato cuando dice que está lleno.

Asegúrese de que su hijo tenga una dieta equilibrada ofreciéndole frutas y verduras frescas en cada comida. Las frutas y verduras contienen fibra, minerales y vitaminas que promueven la salud. Al menos la mitad del plato de cada comida debe llenarse con frutas y verduras. Estas comidas balanceadas promoverán una dieta general más saludable que incluya más ingredientes frescos en lugar de alimentos procesados. Al desarrollar esta mentalidad a una edad temprana, es probable que su hijo continúe adoptando más hábitos alimenticios saludables a medida que crezca.

- Los dulces no son las mejores recompensas

Cuando los niños terminan su tarea a tiempo, ayudan con las tareas del hogar o tratan bien a los demás, es común que los padres los alienten con una bola de helado o un trozo de chocolate. No está mal recompensarlos por un trabajo bien hecho, pero los padres deben intentar elegir recompensas que no sean comida, como una historia adicional a la hora de dormir, un viaje a un parque local o una noche de cine familiar.

2.- Actividad física

- La regla de los 30 minutos

Usted y sus hijos deben participar juntos en al menos 30 minutos de actividades físicas por día que todos disfruten. Esto no es para controlar el peso, sino para mejorar la salud y la resistencia de su corazón a través del ejercicio regular. Está bien si no puede encontrar media hora completa para hacer ejercicio, ya que pueden acumularse períodos de tiempo más cortos. Tenga en cuenta que la mayoría de las formas de juego también cuentan como movimiento.

- ¡Camina, camina, camina!

De hecho, caminar es una de las actividades familiares más agradables. No te cansa ni sudas, e incluso te permite entender más sobre tus hijos charlando con ellos durante la caminata. A partir de hoy, planifique una caminata familiar después de la cena.

- Fines de semana activos

Todos estamos de acuerdo en que los fines de semana deben ser relajantes, pero esto no significa que deba dejar que sus hijos vean la televisión en casa durante todo el día y adquieran hábitos de un estilo de vida sedentario. Salga con ellos y haga deporte haciendo actividades como senderismo, ciclismo o simplemente yendo a un parque infantil. Si prefiere quedarse en casa, organice una divertida carrera de obstáculos en el interior para niños. Recuerde: la mejor manera de ayudar a los niños a adquirir el hábito de la actividad física es hacerles saber lo divertido que puede ser.

- Tareas con los niños

Si está demasiado ocupado con las tareas del hogar los fines de semana para llevar a sus hijos afuera, ¿por qué no invitarlos a hacer las tareas con usted? Los quehaceres activos como pasear al perro o lavar la ropa se pueden realizar junto con sus pequeños. Esta es una oportunidad maravillosa para que toda la familia se mueva y les enseñe lo importante que es mantener la casa limpia.

Arturo Siso Sosa: Hábitos saludables que debe inculcar a sus hijos
Arturo Siso Sosa: Hábitos saludables que debe inculcar a sus hijos

3.- Higiene

- Salud dental

Incluso si sus hijos son tan pequeños que debe cepillarle los dientes por ellos, comience a concienciarlos sobre el uso de pasta de dientes en una etapa más temprana. Los padres pueden introducir pasta de dientes sin flúor con la llegada del primer diente de su bebé e incorporar el cepillado como parte de la rutina de la hora de acostarse. Mientras lo hace, tómese el tiempo para enseñarles a sus hijos cómo usar hilo dental también.

- Lavarse las manos

Para evitar que sus hijos consuman gérmenes y bacterias, siempre recuérdeles que se laven las manos (o que les laven las manos si no pueden alcanzar el fregadero solos). No es solo después de las visitas al baño, sino también antes de las comidas y después de jugar al aire libre. Si cree que sus hijos pueden olvidarse de usar jabón de manos, déles una serie de pasos sencillos para memorizar y seguir. Incluso podría considerar imprimir y publicar instrucciones junto al fregadero. Una forma divertida de recordar lavarse las manos durante el tiempo recomendado es cantar la canción "Cumpleaños feliz" mientras se enjabona y se enjuaga.

- Sin morderse las uñas

Sabemos que las uñas mordidas se ven feas, pero hay más que eso. Hay muchas bacterias y virus escondidos debajo de las uñas, y algunos de ellos pueden enfermar a las personas, mientras que otros simplemente dañan los dientes.

- Cúbrase la boca

Es bastante común que los niños pequeños se enfermen, especialmente cuando comienzan la guardería, regresan a la escuela después de las vacaciones o durante los meses de invierno. Sin embargo, no queremos que nuestros hijos sean los que contagien a otros con su resfriado. Por eso siempre tenemos que recordarles que se tapen la nariz y la boca con las mangas o el codo cuando tosen o estornudan.

4.- Tecnología y sueño

¿Cómo se relacionan la tecnología y los hábitos de sueño? Los estudios muestran que el uso de la tecnología dentro de las dos horas anteriores a irse a dormir, afecta negativamente los patrones de sueño de un niño. Y no solo tiene que preocuparse por los dibujos animados; si es culpable de mirar su teléfono mientras duerme a su hijo, la luz azul hará que sea más difícil para ellos dormir toda la noche.

Siga estos hábitos para garantizar un sueño reparador y saludable para todos:

- Limitaciones de tiempo

Cuando nota que su hijo solicita cada vez más tiempo con los videojuegos, programas de televisión o aplicaciones para teléfonos inteligentes, es hora de limitar su uso. Un estudio reciente encontró que los niños de ocho a 18 años pasan un promedio de siete horas al día mirando una pantalla y recomiendan reducir ese número a dos horas. Para los niños más pequeños, de dos a cinco años, el máximo recomendado es una hora. Decida lo que decida para su familia, hágalo de manera firme y no ceda a la persuasión. La adicción a estos productos tecnológicos puede provocar problemas de visión, malos hábitos de sueño y otros problemas de salud graves.

- Explore diferentes vías de entretenimiento y expresión

Cuando establezca límites de tiempo para la tecnología, asegúrese de explorar opciones alternativas para brindar entretenimiento y una vía para que su hijo se exprese. Ya sea música, escritura, lectura, juegos de mesa o arte, realizar una o dos horas de actividades no tecnológicas por día servirán para cumplir el papel que la tecnología puede tener en la vida de su hijo. Además, hay muchos beneficios de leerles a los niños y explorar estos pasatiempos divertidos y únicos.

- Rutina de sueño

Duerme bien, crece bien. Para asegurarse de que sus hijos siempre tengan una buena noche de sueño, debe vigilar sus rutinas de sueño. Desde el primer día que su hijo llegue a su hogar, establezca una rutina para la hora de dormir y cúmplala. Para los recién nacidos, esto puede incluir la hora del baño, el cambio de pañal y de pijama, un biberón, la hora del cuento y luego ponerlos en su cuna. Cumplir con el horario todos los días ayuda a establecer hábitos de sueño saludables y minimiza el alboroto cuando es la hora de acostarse. Como modelos a seguir, los padres tampoco deben quedarse despiertos hasta muy tarde, de lo contrario, sus hijos pueden intentar imitar su horario diario.

- Gratitud

Crear un diario de gratitud familiar o ayudar a hacer diarios de gratitud para los niños puede tener un impacto positivo en su felicidad al enseñarles la importancia de estar agradecidos y apreciar todo lo que tienen.

Ayudar a sus hijos a establecer hábitos saludables es sin duda algo urgente, y el lema “nunca es tarde” no funciona aquí. Como han demostrado los estudios, los hábitos que se desarrollan antes de los nueve años los siguen hasta que se gradúan de la escuela secundaria y, por lo tanto, debe comenzar durante los primeros años de sus hijos para que no adquieran malos hábitos a una edad temprana.

En lugar de simplemente decirles que hagan esto o aquello, enséñeles cómo lo hará y déjelos aprender intentándolo. Sea paciente y continúe recordándoles si accidentalmente olvidan algún paso. Tenga en cuenta que cuando se conviertan gradualmente en adolescentes y adultos, los hábitos saludables que estableció como familia en la infancia los ayudarán a enfrentar los desafíos que enfrentan.