06 jul 2021 Arturo Siso Sosa: Trastornos Alimentarios: Bulimia expresa.me

La bulimia nerviosa es un trastorno alimentario grave y potencialmente mortal que se caracteriza por un ciclo de atracones y conductas compensatorias, como los vómitos autoinducidos diseñados para deshacer o compensar los efectos de los atracones.

Arturo Siso Sosa: Trastornos Alimentarios: Bulimia
Arturo Siso Sosa: Trastornos Alimentarios: Bulimia

El término "bulimia nerviosa" se refiere a un trastorno alimentario caracterizado por episodios de atracones seguidos de conductas compensatorias como purgas, ayuno y/o ejercicio excesivo.

La bulimia, tiende a comenzar al final de la niñez o al principio de la edad adulta. Suelen darse atracones y purgas en secreto. Se siente disgustado/a y avergonzado/a cuando se da un atracón y se siente aliviado/a una vez que se purga.

Las personas con bulimia suelen pesar dentro del rango normal para su edad y estatura. Pero pueden temer subir de peso, querer perder peso y sentirse muy insatisfechos con sus cuerpos.

Tipos de bulimia nerviosa

Debido a la complejidad de los síntomas y comportamientos de la bulimia nerviosa, a menudo se dividen en dos subtipos:

- Tipo de purga

Se refiere a la versión más comúnmente entendida de los comportamientos de la bulimia nerviosa. El tipo de purga implica que el individuo se involucre en los comportamientos de atracones antes mencionados seguidos de comportamientos de purga como vómitos, laxantes, diuréticos y/o enemas.

- Tipo sin purga

El tipo sin purga no significa que las personas no adopten conductas compensatorias destinadas a "deshacer" las conductas de atracones. Aquellos que luchan con la bulimia no purga se involucran en comportamientos compensatorios que no involucran activamente la expulsión de la comida del cuerpo. En cambio, estas personas participarán en conductas de ayuno o ejercicio para compensar y no participarán regularmente en conductas de purga si es que lo hacen.

Síntomas de la bulimia

Diferentes personas pueden tener diferentes síntomas de bulimia. Se pueden notar cambios tanto en el cuerpo como en el comportamiento.

Los síntomas físicos de la bulimia pueden incluir:

- Fluctuaciones notables en el peso, tanto hacia arriba como hacia abajo.

- Inflamación crónica o dolor de garganta.

- Calambres de estómago, otras molestias gastrointestinales inespecíficas (estreñimiento, reflujo ácido, etc.)

- Glándulas salivales inflamadas alrededor del cuello y la mandíbula.

- Períodos irregulares.

- Desmayo.

- Deshidratación severa debido a la pérdida de líquidos por purga.

- Debilidad, cansancio, ojos inyectados en sangre.

- Problemas para dormir.

- Cicatrices en los nudillos o las manos por el vómito autoinducido (también conocido como "Signo de Russell").

- Sienten frío todo el tiempo.

- Piel seca y uñas secas y quebradizas.

- Caries o decoloración de los dientes debido a los vómitos.

- Debilidad muscular.

Los síntomas conductuales de la bulimia pueden incluir:

- En general, los comportamientos y actitudes indican que la pérdida de peso, la dieta y el control de los alimentos se están convirtiendo en preocupaciones primordiales.

- Comer incontrolablemente, seguido de una purga.

- Angustia por la forma/peso/tamaño del cuerpo y/o imagen corporal negativa.

- Atesorar o robar comida.

- Ir al baño con frecuencia durante o inmediatamente después de las comidas.

- Saltarse comidas o comer solo porciones pequeñas durante las comidas.

- Miedo a comer en público o con otras personas.

- Aumento de la depresión y las ideas suicidas o las conductas autolesivas.

- Beber grandes cantidades de agua o bebidas sin calorías.

- Usar cantidades excesivas de enjuague bucal, mentas y chicle.

- Ocultar el cuerpo con ropa holgada.

- Se retira de sus amigos y actividades habituales.

Arturo Siso Sosa: Trastornos Alimentarios: Bulimia
Arturo Siso Sosa: Trastornos Alimentarios: Bulimia

Opciones de tratamiento de la bulimia

Existen varias modalidades terapéuticas recomendadas para tratar la bulimia nerviosa que han demostrado su eficacia.

1.- Tratamientos médicos

- Medicamentos: A veces, los médicos recomiendan antidepresivos o tipos de medicamentos.

- Hospitalización: Esto no es frecuente, pero con los casos graves de bulimia, es posible que reciba tratamiento en un hospital durante un período breve. La mayoría de los programas para trastornos alimentarios ofrecen tratamiento ambulatorio.

2.- Psicoterapia

- Terapia cognitivo- conductual (TCC): En este tipo de terapia, aprende hábitos alimenticios normales y tiene cuidado con las cosas que lo llevan a atracones o purgas. Desafía los pensamientos irracionales y los comportamientos poco saludables a medida que surgen.

- Tratamiento familiar: Usado a menudo en niños y adolescentes con bulimia, ayuda a la familia a lidiar con la enfermedad y los problemas que puede causar.

- Psicoterapia interpersonal: Esto se enfoca en problemas en sus relaciones con otras personas en su vida. La forma en que interactúa con los demás puede afectar su estado emocional y su salud mental.

3.- Terapia nutricional

El objetivo es enseñarle buenos hábitos alimenticios. Trabaja con un nutricionista para aprender a reconocer las señales de hambre y saciedad de su cuerpo. Le ayudan a estabilizar su peso y a adquirir una actitud más saludable hacia la comida.

Cuidados personales para la bulimia

Además de seguir un plan de tratamiento y terapia, puede tomar medidas para cuidarse a sí mismo:

- Cuide su cuerpo: Incluya alimentos saludables en su dieta para asegurarse de obtener los nutrientes que necesita. Pregúntele a su médico si los suplementos son adecuados para usted. Y consulte con su médico sobre cuánto ejercicio es saludable para usted.

- Evite los desencadenantes: No se demore en las imágenes de las redes sociales de personas con cuerpos que no son realistas para usted. Manténgase alejado de la báscula y el espejo. Si el estrés o el aburrimiento desencadenan atracones, practique el uso de formas más saludables de lidiar con ellos.

- Conéctese con otros: El apoyo de amigos y familiares puede ayudar a superar hábitos poco saludables y sentirse mejor consigo mismo/a. Un grupo de apoyo también podría ayudar.

Prevención de la bulimia

Debido a que no se sabe exactamente por qué la gente contrae bulimia, es difícil saber cómo prevenirla. Pero hay formas de enseñar a los niños y adolescentes actitudes y comportamientos saludables sobre la comida y la imagen corporal. Por ejemplo:

- Tenga horarios familiares regulares para las comidas con la mayor frecuencia posible.

- No hable sobre el peso con sus hijos. En cambio, concéntrese en hábitos saludables.

- Trate de promover una imagen corporal realista y saludable en sus hijos.

- Desaliente las dietas de moda.

La bulimia es difícil de curar. Muchas personas mejoran, pero algunas pueden recaer de vez en cuando. Además, algunas personas que se consideran "curadas" continúan con patrones de alimentación menos de lo normal a lo largo de sus vidas.