07 jul 2021 Arturo Ignacio Siso Sosa: Trastornos Alimentarios: Anorexia nerviosa expresa.me

La anorexia nerviosa es una afección de salud mental grave y un trastorno alimentario potencialmente mortal, sin embargo, con el tratamiento adecuado, la recuperación es posible.

Arturo Ignacio Siso Sosa: Trastornos Alimentarios: Anorexia nerviosa
Arturo Ignacio Siso Sosa: Trastornos Alimentarios: Anorexia nerviosa

La anorexia nerviosa es un trastorno alimentario que se caracteriza por la pérdida de peso (o la falta de un aumento de peso adecuado en los niños en crecimiento); dificultades para mantener un peso corporal apropiado para la altura, edad y estatura; y, en muchos individuos, imagen corporal distorsionada. Las personas con anorexia generalmente restringen la cantidad de calorías y los tipos de alimentos que comen.

La anorexia puede afectar a personas de todas las edades, géneros, orientaciones sexuales, razas y etnias. Historiadores y psicólogos han encontrado evidencia de personas que muestran síntomas de anorexia durante cientos o miles de años.

Aunque el trastorno comienza con mayor frecuencia durante la adolescencia, a un número cada vez mayor de niños y adultos mayores también se les diagnostica anorexia. No se puede saber si una persona está luchando contra la anorexia mirándola. Una persona no necesita estar demacrada o con bajo peso para estar luchando. Los estudios han encontrado que las personas de cuerpo más grande también pueden tener anorexia, aunque es menos probable que sean diagnosticadas debido al prejuicio cultural contra la grasa y la obesidad.

Síntomas

La anorexia nerviosa es una condición compleja. El signo principal es una pérdida de peso significativa o un peso corporal bajo. En la anorexia nerviosa atípica, la persona aún puede tener un peso moderado a pesar de una pérdida de peso sustancial.

La falta de nutrientes puede provocar otros signos y síntomas físicos, que incluyen:

- Tener un peso considerablemente inferior al normal en comparación con personas de edad y estatura similares.

- Pérdida severa de masa muscular.

- Apatía, fatiga o agotamiento.

- Patrones de alimentación muy restringidos.

- Aturdimiento o mareos.

- Un miedo intenso a aumentar de peso o comportamientos persistentes para evitar aumentar de peso, a pesar de tener bajo peso.

- Temperatura corporal baja con manos y pies fríos o, posiblemente, hipotermia.

- Una imagen corporal distorsionada, incluida la negación de tener un peso muy bajo.

- Piel seca.

- Pérdida de la menstruación o períodos menos frecuentes.

- Pérdida de cabello.

- Uñas quebradizas.

- Aumento del vello facial.

- Ritmos cardíacos irregulares o anormales.

La persona también puede demostrar ciertos comportamientos, tales como:

- Mostrar una preocupación excesiva por el peso, el tamaño corporal, la dieta, las calorías y la comida.

- Evaluar su peso y tamaño corporal con frecuencia.

- Hacer mucho ejercicio, tomar laxantes o provocar el vómito.

- Negar sentir hambre o evitar las comidas.

- Cocinar para otros sin comer.

- Mostrar signos de depresión.

Causas

Las preocupaciones sobre el peso y la forma del cuerpo suelen ser características de la anorexia nerviosa, pero pueden no ser la causa principal. Los expertos no saben exactamente por qué ocurre la afección, pero pueden influir factores genéticos, ambientales, biológicos y de otro tipo.

Algunos factores que pueden aumentar el riesgo de una persona incluyen :

- una sensación de presión por parte de la sociedad o de su profesión para adelgazar.

- críticas anteriores sobre sus hábitos alimenticios, peso o forma corporal.

- tener una personalidad que tiende a la obsesión o al perfeccionismo.

- tener una personalidad que tiende a la obsesión o al perfeccionismo.

- abuso sexual.

- baja autoestima.

Arturo Ignacio Siso Sosa: Trastornos Alimentarios: Anorexia nerviosa
Arturo Ignacio Siso Sosa: Trastornos Alimentarios: Anorexia nerviosa

Factores biológicos y genéticos

Una persona también puede tener una mayor probabilidad de desarrollar un trastorno alimentario si:

- un pariente cercano ha tenido un trastorno similar.

- hay antecedentes familiares de depresión u otros problemas de salud mental.

- tienen diabetes tipo 1.

Diagnóstico

El diagnóstico temprano y el tratamiento oportuno aumentan las posibilidades de un buen resultado. El médico realizará pruebas físicas y de sangre para verificar los valores además de verificar si presenta uno o mas de estos comportamientos:

- Pérdida de peso dramática

- Se viste en capas para ocultar la pérdida de peso o mantenerse abrigado.

- Hace comentarios frecuentes sobre sentirse "gordo" o tener sobrepeso a pesar de haber perdido peso.Parece preocupado por comer en público

- Parece preocupado por comer en público.

- Se queja de estreñimiento, dolor abdominal, intolerancia al frío, letargo y / o exceso de energía.

- Expresa la necesidad de "quemar" las calorías ingeridas

- Niega tener hambre

Tratamiento

Un profesional de la salud elaborará un plan integral para abordar las necesidades específicas de la persona.

Involucrará a un equipo multidisciplinario de especialistas que pueden ayudar a la persona a superar los desafíos físicos, emocionales, sociales y psicológicos que enfrenta.

Las estrategias incluyen:

-Terapia cognitivo-conductual (TCC) , que puede ayudar a la persona a encontrar nuevas formas de pensar, comportarse y manejar el estrés.

- Asesoramiento familiar e individual, según corresponda.

- Terapia nutricional, que proporciona información sobre cómo utilizar los alimentos para desarrollar y mantener la salud.

- Medicación para tratar la depresión y la ansiedad.

- Tratamento hospitalario, en algunos casos.

Complicaciones

Las complicaciones pueden afectar todos los sistemas corporales y pueden ser graves.

Incluyen problemas con:

- el sistema cardiovascular,

- la sangre, como un recuento bajo de glóbulos blancos o rojos.

- el sistema digestivo.

- los riñones.

- desequilibrios hormonales.

- fuerza de los huesos.

Consejos para cualquier persona que crea que él o un ser querido puede tener anorexia nerviosa:

- Sea amable y respetuoso en lugar de prejuicioso.

- Busque proveedores de tratamiento compatibles y reúnase con algunas de las personas para decidir quién puede ayudar mejor.

- Considere un equipo de tratamiento, que incluye un dietista, un terapeuta y un psiquiatra, todos los cuales deben especializarse en trastornos alimentarios.

- Asegúrese de obtener toda la educación y el apoyo posibles.

- Revise el plan de tratamiento y realice cambios cuando lo crea mejor.