20 jul 2021 Arturo Siso Sosa: Trastornos de la personalidad: Trastorno límite de la personalidad expresa.me

Cuando se tiene trastorno límite de la personalidad (TLP), todo se siente inestable: las relaciones, estados de ánimo, pensamientos, comportamiento, incluso la identidad.

Arturo Siso Sosa: Trastornos de la personalidad: Trastorno límite de la personalidad
Arturo Siso Sosa: Trastornos de la personalidad: Trastorno límite de la personalidad

La persona que tiene un trastorno límite de la personalidad (TLP), probablemente se siente como si estuviera en una montaña rusa, y no solo por sus emociones o relaciones inestables, sino también por la sensación vacilante de quién es. La imagen de sí mismo, sus metas e incluso sus gustos y disgustos pueden cambiar con frecuencia de maneras que se sienten confusas y poco claras.

Las personas con TLP tienden a ser extremadamente sensibles. Las cosas pequeñas pueden desencadenar reacciones intensas. Y una vez molestos, tienen problemas para calmarse. Es fácil entender cómo esta volatilidad emocional e incapacidad para calmarse a sí mismo conduce a una relación agitada y a un comportamiento impulsivo, incluso imprudente.

El TLP puede afectar la forma en que afronta la vida, maneja las relaciones y se siente emocionalmente. Es posible que descubra que sus creencias y formas de afrontar la vida cotidiana son diferentes a las de los demás. Puede resultarle difícil cambiarlos.

Las investigaciones muestran que alrededor de 1 de cada 100 personas viven con TLP. Parece afectar a hombres y mujeres por igual, pero es más probable que las mujeres tengan este diagnóstico. Esto puede deberse a que es menos probable que los hombres pidan ayuda. El TLP a veces se denomina trastorno de personalidad emocionalmente inestable (TPEI)

Causas

No existe una razón única por la que algunas personas desarrollen el trastorno límite de la personalidad (TLP). Los profesionales no pueden utilizar elementos como análisis de sangre o escáneres cerebrales para ayudar a diagnosticar a las personas.

Se cree que el TLP puede deberse a una combinación de factores:

- Genética: puede ser más vulnerable al TLP si un familiar cercano también vive con TLP. Sin embargo, no hay evidencia de que un gen en particular sea responsable del TLP.

- Desarrollo del cerebro: muchas personas que viven con TLP tienen partes del cerebro más pequeñas o más activas. Estas partes del cerebro se ven afectadas por su educación temprana. Y puede afectar la regulación de sus emociones, comportamiento y autocontrol. También pueden afectar su planificación y toma de decisiones.

- Sustancias químicas cerebrales: problemas con los niveles de sustancias químicas cerebrales, en particular la serotonina.

- Factores ambientales: varios factores ambientales parecen ser comunes entre las personas que viven con TLP. Estos pueden incluir:

* miedo o angustia a largo plazo cuando era niño.

* ser descuidado/a por uno, o ambos, de sus cuidadores cuando era niño/a.

* abuso.

* crecer con un miembro de la familia que tenía una enfermedad mental grave, como el trastorno bipolar o un problema con el alcohol o las drogas.

Arturo Siso Sosa: Trastornos de la personalidad: Trastorno límite de la personalidad
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Síntomas

El trastorno límite de la personalidad (TLP) se manifiesta de muchas formas diferentes, pero para los efectos del diagnóstico, los profesionales de la salud mental agrupan los síntomas en nueve categorías principales. Para ser diagnosticado con TLP, debe mostrar signos de al menos cinco de estos síntomas, los cuales deben ser de larga data (generalmente comienzan en la adolescencia) y afectar muchas áreas de su vida.

1.- Miedo al abandono: las personas con TLP a menudo están aterrorizadas de ser abandonadas o dejadas solas. Incluso algo tan simple como un ser querido que llega tarde a casa del trabajo o se va el fin de semana puede desencadenar un miedo intenso. Esto puede provocar esfuerzos desesperados por mantener cerca a la otra persona. Puede rogar, aferrarse, iniciar peleas, seguir los movimientos de su ser querido o incluso bloquear físicamente a la persona para que no se vaya. Desafortunadamente, este comportamiento tiende a tener el efecto contrario: alejar a los demás.

2.- Autoimagen poco clara o cambiante: cuando tiene TLP, su sentido de sí mismo suele ser inestable. A veces puede sentirse bien consigo mismo, pero otras veces se odia a sí mismo, o incluso se ve a sí mismo como un malvado. Probablemente no tenga una idea clara de quién es o qué quiere en la vida. Como resultado, es posible que cambie con frecuencia de trabajo, de amigos, de amantes, de religión, de valores, de metas o incluso de identidad sexual.

3.- Relaciones inestables: las personas con TLP tienden a tener relaciones intensas y de corta duración. Puede enamorarse rápidamente, creyendo que cada nueva persona es la que lo hará sentir completo, solo para decepcionarse rápidamente. Las relaciones parecen perfectas u horribles, sin ningún término medio.Los amantes, amigos o familiares pueden sentir que tienen un latigazo emocional como resultado de los rápidos cambios de idealización a devaluación, ira y odio.

4.- Cambios emocionales extremos: las emociones y los estados de ánimo inestables son comunes con el TLP. En un momento, puede sentirse feliz y al siguiente, abatido. Las pequeñas cosas que otras personas ignoran pueden hacerle caer en picada emocional. Estos cambios de humor son intensos, pero tienden a pasar con bastante rapidez (a diferencia de los cambios emocionales de la depresión o el trastorno bipolar) y suelen durar solo unos minutos u horas.

5.- Comportamientos impulsivos y autodestructivos: si tiene TLP, puede participar en comportamientos dañinos de búsqueda de sensaciones, especialmente cuando está molesto. Puede gastar impulsivamente dinero que no puede pagar, comer en exceso, conducir imprudentemente, robar en tiendas, participar en relaciones sexuales de riesgo o exagerar con las drogas o el alcohol. Estos comportamientos de riesgo pueden ayudarlo a sentirse mejor en el momento, pero lo lastiman a usted y a quienes lo rodean a largo plazo.

6.- Autolesiones: el comportamiento suicida y la autolesión deliberada son comunes en personas con TLP. El comportamiento suicida incluye pensar en el suicidio, hacer gestos o amenazas suicidas o realizar un intento de suicidio. La autolesión abarca todos los demás intentos de lastimarse a sí mismo sin intención suicida. Las formas comunes de autolesión incluyen cortarse y quemarse.

7.- Ira explosiva: si tiene TLP, puede tener problemas de ira intensa y mal genio. También puede tener problemas para controlarse una vez que se enciende la mecha: gritar, arrojar cosas o dejarse consumir por completo por la rabia. Es importante tener en cuenta que esta ira no siempre se dirige hacia afuera. Puede pasar mucho tiempo sintiéndose enojado consigo mismo.

8.- Sentirse sospechoso o fuera de contacto con la realidad: Las personas con TLP a menudo luchan contra la paranoia o los pensamientos sospechosos sobre los motivos de los demás. Cuando está bajo estrés, incluso puede perder el contacto con la realidad, una experiencia conocida como disociación. Puede sentirse confuso, espaciado o como si estuviera fuera de su propio cuerpo.

9.- Sensaciones crónicas de vacío: las personas con TLP a menudo hablan de sentirse vacías, como si hubiera un agujero o un vacío dentro de ellas. En el extremo, puede sentirse como si no fuera "nada" o "nadie". Esta sensación es incómoda, por lo que puede intentar llenar el vacío con cosas como drogas, comida o sexo. Pero nada se siente realmente satisfactorio.

Tratamiento

El apoyo y la orientación de un terapeuta calificado pueden marcar una gran diferencia en el tratamiento y la recuperación del TLP. La terapia puede servir como un espacio seguro donde puede comenzar a trabajar en su relación y sus problemas de confianza y "probar" nuevas técnicas de afrontamiento.

Un profesional experimentado estará familiarizado con las terapias TLP, como la terapia conductual dialéctica y la terapia centrada en esquemas.

Aunque muchas personas con TLP toman medicamentos, el hecho es que hay muy pocas investigaciones que demuestren que sean útiles.

Cuando se trata de TLP, la terapia es mucho más eficaz. Solo hay que darle tiempo. Sin embargo, el médico puede considerar la medicación si:

- Sufre de ataques de pánico o ansiedad severa.

- Le han diagnosticado TLP y depresión o trastorno bipolar.

- Se siente suicida o corre el riesgo de hacerse daño a sí mismo o a otros.

- Empieza a tener alucinaciones o pensamientos paranoicos extraños.