30 jul 2021 Arturo Ignacio Siso Sosa: Trastornos del aprendizaje: Dispraxia expresa.me

Una persona con dispraxia tiene problemas con el movimiento, la coordinación, el juicio, el procesamiento, la memoria y algunas otras habilidades cognitivas. La dispraxia también afecta los sistemas inmunológico y nervioso del cuerpo.

Arturo Ignacio Siso Sosa: Trastornos del aprendizaje: Dispraxia
Arturo Ignacio Siso Sosa: Trastornos del aprendizaje: Dispraxia

La dispraxia es un trastorno motor basado en el cerebro. Afecta la motricidad fina y gruesa, la planificación motora y la coordinación. No está relacionado con la inteligencia, pero a veces puede afectar las habilidades cognitivas.

Las personas con dispraxia tienen dificultades para planificar y completar las tareas de motricidad fina y gruesa. Esto puede variar desde simples movimientos motores, como decir adiós, hasta otros más complejos, como secuenciar pasos para cepillarse los dientes. A menudo tienen problemas de lenguaje y, a veces, cierto grado de dificultad con el pensamiento y la percepción. La dispraxia, sin embargo, no afecta la inteligencia de la persona, aunque puede causar problemas de aprendizaje en los niños.

Una persona con dispraxia tiene dificultades para planificar qué hacer y cómo hacerlo.

Los expertos dicen que alrededor del 10 por ciento de las personas tienen algún grado de dispraxia, mientras que aproximadamente el 2 por ciento lo padece de forma grave. Cuatro de cada 5 niños con dispraxia evidente son niños, aunque existe cierto debate sobre si la dispraxia podría estar infradiagnosticada en las niñas.

Causa

Los científicos no saben qué causa la dispraxia. Los expertos creen que las células nerviosas de la persona que controlan los músculos (neuronas motoras) no se están desarrollando correctamente. Si las neuronas motoras no pueden formar conexiones adecuadas, por cualquier motivo, el cerebro tardará mucho más en procesar los datos.

Estudios sugieren que la dispraxia puede ser causada por una inmadurez del desarrollo neuronal en el cerebro, más que por un daño cerebral específico.

Informes indican que la dispraxia es probablemente hereditaria. A menudo, hay muchos miembros de una familia que se ven afectados de manera similar.

Síntomas

Algunos de los síntomas generales de la dispraxia incluyen:

- postura pobre.

- torpeza.

- mal equilibrio.

- mala coordinación mano-ojo.

- fatiga.

- diferencias en el habla.

- problemas de percepción.

* Dispraxia en niños

Infancia muy temprana

El niño puede tardar más que otros niños en:

- caminar.

- hablar.

- sentarse.

- pararse.

- aprender a ir al baño (quitarse los pañales).

NIñez temprana

Más adelante, pueden aparecer las siguientes dificultades:

- muchos tendrán dificultades para vestirse.

- problemas para realizar movimientos en el patio de recreo, como saltar, atrapar una pelota, patear una pelota, brincar.

- problemas para procesar pensamientos.

- problemas para realizar movimientos sutiles, como atarse los cordones de los zapatos, abrocharse los botones y cremalleras, usar cubiertos y escribir a mano.

- una mayor tendencia a chocar con cosas, a caerse y a dejarlas caer.

- a algunos les resulta difícil subir y bajar escaleras.

- dificultades de concentración. Los niños con dispraxia suelen tener dificultades para concentrarse en una cosa durante mucho tiempo.

- intenta evitar los deportes.

- las matemáticas y la escritura son difíciles.

- no sigue las instrucciones.

* Dispraxia en adultos

- dificultad para coordinar ambos lados del cuerpo.

- mala postura y fatiga.

- mala coordinación ojo-mano.

- movimiento torpe y tendencia a tropezar.

- dificultad para dormir.

- baja autoestima.

Arturo Ignacio Siso Sosa: Trastornos del aprendizaje: Dispraxia
Arturo Ignacio Siso Sosa: Trastornos del aprendizaje: Dispraxia

Diagnóstico

Un psicólogo clínico, un psicólogo educativo, un pediatra o un terapeuta ocupacional pueden hacer un diagnóstico de dispraxia. Cualquier padre que sospeche que su hijo puede tener dispraxia debe consultar a su médico.

La gravedad de los síntomas puede variar mucho de un niño a otro. Puede que no sea evidente que un niño no esté desarrollando ciertas habilidades durante varios años. El diagnóstico de dispraxia puede retrasarse hasta que el niño tenga 5 años o más.

Al realizar una evaluación, se requerirán detalles sobre el historial de desarrollo del niño, la capacidad intelectual y las habilidades motoras finas y gruesas:

- Habilidades motoras finas: qué tan bien el niño puede usar los músculos más pequeños, como atarse los cordones de los zapatos, abrocharse los botones, recortar formas con un par de tijeras y escribir.

- Habilidades motoras gruesas: qué tan bien usa el niño los músculos grandes que coordinan el movimiento del cuerpo, como saltar, lanzar, caminar, correr y mantener el equilibrio.

No existen pruebas médicas específicas para diagnosticar la dispraxia. El diagnóstico se puede hacer si:

- los síntomas comenzaron temprano en el desarrollo.

- las habilidades motoras están significativamente por debajo de lo esperado para su edad.

- la falta de habilidades motoras tiene un efecto negativo persistente en las actividades diarias.

- se han descartado o diagnosticado otras afecciones con síntomas similares.

Tratamiento

Para una pequeña cantidad de niños, los síntomas se resuelven por sí solos a medida que crecen. Sin embargo, ese no es el caso de la mayoría de los niños.

Aunque la dispraxia no es curable, con tratamiento, el individuo puede mejorar. Sin embargo, cuanto antes se diagnostique a un niño, mejor será su pronóstico.

Los siguientes especialistas tratan con mayor frecuencia a personas con dispraxia:

- Terapia del habla y del lenguaje

El terapeuta del habla y el lenguaje realizará una evaluación del habla del niño y luego implementará un plan de tratamiento para ayudarlo a comunicarse de manera más efectiva.

- Terapia ocupacional

Un terapeuta ocupacional evaluará cómo se desenvuelve el niño con las funciones diarias tanto en el hogar como en la escuela. Luego ayudarán al niño a desarrollar habilidades específicas para las actividades diarias que encuentran difíciles.

- Equinoterapia

Diversos estudios descubrieron que la terapia de equitación estimulaba y mejoraba los parámetros de cognición, estado de ánimo y marcha de los participantes. Los autores agregaron que los datos también apuntaban al valor potencial de un enfoque audiovisual para la equinoterapia.

- Entrenamiento motor perceptivo

Esto implica mejorar las habilidades lingüísticas, visuales, de movimiento y auditivas del niño. Al individuo se le asigna una serie de tareas que gradualmente se vuelven más avanzadas: el objetivo es desafiar al niño para que mejore, pero no tanto que se vuelva frustrante o estresante.

- Juego activo

Los expertos dicen que el juego activo, cualquier juego que implique actividad física, que puede ser al aire libre o dentro del hogar, ayuda a mejorar la actividad motora. El juego es una forma en que los niños aprenden sobre el medio ambiente y sobre sí mismos, y en particular para los niños de 3-5 años; es una parte crucial de su aprendizaje.

El juego activo es donde el aprendizaje físico y emocional de un niño muy pequeño, su desarrollo del lenguaje, su conciencia especial, el desarrollo de lo que son sus sentidos, todo confluye.

Perspectiva

La dispraxia es un trastorno de la coordinación del desarrollo. Esta condición de por vida afecta las habilidades motoras gruesas y finas y, a veces, la función cognitiva.

No debe confundirse con un trastorno intelectual. De hecho, las personas con dispraxia pueden tener una inteligencia media o superior a la media.

No existe cura para la dispraxia, pero se puede controlar con éxito. Con las terapias adecuadas, puede mejorar las habilidades organizativas y motoras para que pueda vivir la vida al máximo.