10 sept 2021 Arturo Siso Sosa: Mitomanía o mentira patológica expresa.me

La Mitomanía es un trastorno psicológico en el que la persona miente compulsivamente hasta tal punto que es capaz de creer sus propias mentiras.

Arturo Siso Sosa: Mitomanía o mentira patológica
Arturo Siso Sosa: Mitomanía o mentira patológica

La gente a veces llama a alguien que miente mucho "mentiroso patológico". La deshonestidad frecuente no es un buen hábito, pero no se ajusta a la definición oficial de mentira patológica. ‌

Para ser etiquetado como mentiroso patológico, una persona debe mentir con frecuencia y sin una buena razón. Los mentirosos patológicos se hacen daño con su comportamiento, pero lo siguen haciendo a pesar de las consecuencias‌.

Las principales características de la mitomanía son:

- La tendencia a mentir es crónica. No es causado por la situación inmediata o por la presión social, sino por un rasgo innato de la personalidad.

- Las historias que cuentan son a menudo deslumbrantes o fantásticas, pero nunca rompen los límites de la plausibilidad, que es clave para las tácticas del mentiroso patológico.

- Las historias que cuentan tienden a presentar al mentiroso de manera favorable. El mentiroso "favorece a su propia persona" contando historias que lo presentan como el héroe o la víctima.

La mentira patológica es diferente de las mentiras ocasionales que la mayoría de la gente dice. Incluso es diferente de los patrones de deshonestidad que se pueden ver en alguien que está tratando de ocultar malos hábitos como la infidelidad o el abuso de sustancias.

Los investigadores han descubierto que los mentirosos patológicos dicen mentiras sin una buena razón y sin preocuparse por las consecuencias. Por lo general, no planean decir mentiras. También inventan historias elaboradas sobre sí mismos. Es un comportamiento de por vida y no pueden controlar la necesidad de mentir.

Causas

Actualmente existen varias teorías que intentan explicar la mitomanía.

Desde la psicobiología se han realizado investigaciones que indican que es el resultado de un desequilibrio neurológico, particularmente en el lóbulo frontal. Un estudio encontró que los mentirosos patológicos tienen un aumento en la cantidad de materia blanca en el cerebro. Otro estudio encontró que las personas con este trastorno tenían disfunción hemitimatosa derecha.

Muchos psiquiatras y psicólogos creen que los mitómanos son personas con baja autoestima que buscan, consciente o inconscientemente, llamar la atención, la popularidad, el amor u ocultar un fracaso. Igualmente creen que la mentira compulsiva es un síntoma de un trastorno de personalidad mayor, incluido el trastorno límite de la personalidad y el trastorno de personalidad antisocial.

Síntomas y señales

Los principales síntomas que llevan a la mentira en la vida de estas personas son:

1.- Baja autoestima

Su incapacidad para aceptarse a sí mismos, les hace trazar un perfil de sí mismos totalmente alejado de la realidad, a menudo muestra verbalmente experiencias, ideas y experiencias ricas e interesantes.

2.- Cree en sus mentiras

El mitómano tiene la capacidad de interiorizar como propias las vivencias inventadas hacia los demás, por lo que mantienen una actitud natural ante los hechos que relata, en ocasiones los trata como viejos recuerdos.

3.- Episodios de alta ansiedad

Los Mitomaníacos son personas desencantadas con su propia realidad, por ello sufren diversos episodios de ansiedad lo que los motiva a crear sus mentiras, deformando su entorno y la vida hacia los demás.

4.- Magnifican la realidad

Es posible que un mentiroso de esta categoría pueda contar una realidad pero totalmente sobredimensionada con adornos inventados, para intentar avalarse como persona ante los demás. Gesticular en la comunicación es muy común entre los mitómanos.

5.- Estrés

Las personas que mienten compulsivamente viven con el estrés diario, para mantener sus mentiras, para no ser descubiertas. Deben crear situaciones y contextos de los que escapar y continuar con su irrealidad. Tienen un miedo exacerbado de ser descubiertos, el trabajo mental para construir mentiras se multiplica, hasta que son descubiertos.

Estos síntomas moldean una personalidad dedicada a inventar y distorsionar realidades, situaciones y la vida en general. 

Arturo Siso Sosa: Mitomanía o mentira patológica
Arturo Siso Sosa: Mitomanía o mentira patológica

Diagnóstico

Los expertos buscan cuatro comportamientos principales cuando intentan averiguar si alguien es un mentiroso patológico:

1.- Mentir sin una buena razón

Las mentiras que dicen los mentirosos patológicos difieren de las mentiras que la mayoría de la gente dice porque no hay una razón para ellas. La mayoría de las personas dirán pequeñas mentiras para evitar consecuencias desagradables, como decir que llegó tarde debido al tráfico en lugar de admitir que se quedó
dormido. Los mentirosos patológicos no tienen un motivo claro. Cuentan historias que no los benefician y que, de hecho, podrían lastimarlos cuando la verdad salga a la luz.

2.- Mentira excesiva

Los mentirosos patológicos mienten más que la mayoría de la gente. Pueden inventar historias que suenen lo suficientemente reales como para que otras personas las crean. Luego tienen que agregar más mentiras para respaldar las mentiras originales. Las mentiras que cuentan también pueden ser extravagantes y fácilmente refutadas. Pueden afirmar falsamente que han recibido un premio o decir que murieron miembros de la familia que aún vivían.

3.- Es un problema de larga data

La mentira patológica ocurre durante años. Comienza cuando una persona es joven y continúa indefinidamente y en todos los ámbitos de la vida. Su deshonestidad podría ser lo que la gente más recuerda de ellos.

4.- No tiene otra enfermedad mental

Un mentiroso patológico puede tener otras condiciones mentales como depresión o ansiedad. Pero esa no es la causa de su mentira. La mentira patológica es una condición, no un síntoma de otra cosa.

Tratamiento

Luchar contra la mitomanía, dependiendo de la gravedad, es un trabajo a mediano y largo plazo, porque se debe reeducar la percepción de la realidad del mentiroso compulsivo. Paciencia, cariño y tenacidad son ingredientes básicos para quien desea ayudar y convivir con un mitómano.

Tratar la mentira patológica es complicado. Ningún medicamento solucionará el problema. La mejor opción es la psicoterapia. Pero incluso la terapia puede plantear desafíos, porque los mentirosos patológicos no controlan sus mentiras. Pueden comenzar a decirle mentiras al terapeuta en lugar de abordar el problema
directamente. Encontrar un terapeuta calificado y experimentado que pueda trabajar con alguien a largo plazo es la clave para controlar la afección.

Mitómano vs. mentiroso

Es importante diferenciar a un mentiroso de un mitómano, los dos mienten, pero hay diferencias importantes: el mentiroso miente con un propósito, ya sea para protegerse o defenderse de algo o de alguien, siempre tiene un motivo para no decir la verdad.

En cambio, el mitómano miente compulsivamente, a veces sin motivación, muchas veces las mentiras son absurdas e imperdonables, creando situaciones ridículas. El mitómano tiene un trastorno, que lo lleva a mentir desesperadamente en su vida.