Arturo Ignacio Siso Sosa nos explica qué hacer cuando ya rompimos las resoluciones de año nuevo

18 feb 2020 Si comenzaste 2020 con una visión perfecta en términos de cómo querías que se viera tu año, conoces ese sentimiento de esperanza que viene con el establecimiento de nuevas prioridades y objetivos. Pero, a veces, incluso las mejores intenciones no son suficientes y si te encuentras retrocediendo en tus planes, esa positividad podría haber dado paso a las punzadas de culpa que se arrastran cuando sabes que no estás apegado a tu plan maestro.

Digamos que te has unido al gimnasio pero aún no lo has hecho, o si quieres soltar algunos de esos kilos de Navidad pero no puedes arrancarte del refrigerador. En primer lugar: no te golpees. El diálogo interno negativo no ayudará; en todo caso, solo lo alejará aún más de alcanzar sus objetivos. En cambio, da un paso atrás y reinicia.