20 mar 2021 Arturo Ignacio Siso Sosa: Razones para ir a Terapia de Pareja

Todas las parejas tienen conflictos. Para algunas personas, las batallas son por dinero; para otras, por falta de vida sexual o por un patrón de discusiones constantes. Y la pandemia ha agregado otro potencial factor de estrés: más tiempo en casa juntos, lo que puede exacerbar las tensiones o exponer grietas ocultas en una relación.

Arturo Ignacio Siso Sosa: Razones para ir a Terapia de Pareja
Arturo Ignacio Siso Sosa: Razones para ir a Terapia de Pareja

La terapia puede ayudar. Al contrario de lo que algunos pueden creer, no se trata de señalar con el dedo quién hizo qué o quién es el culpable. Más bien, “la terapia de pareja proporciona herramientas para comunicarse y pedir lo que se necesita”, explica Siso Sosa.

Alrededor del 75% de las parejas que optan por la terapia dicen que mejora sus relaciones. Muchas parejas dicen que es la única hora de la semana en la que están concentrados el uno en el otro, sin distracciones.

Estas son las principales razones por las que las parejas buscan ayuda en la relación:

1. Se han distanciado

Después de años de matrimonio, algunas parejas ya no se dedican uno al otro y solo coexisten como compañeros de casa. La incidencia de los divorcios llega a su punto máximo en distintos momentos.

La cresta de la primera ola se da a los siete años, aproximadamente. La cresta de la segunda ola es a los 21 años. Ese segundo divorcio suele ser un divorcio causado por el distanciamiento. Es por evitarse, no por pelear.

Las parejas a menudo olvidan lo que las unió en primer lugar, por qué se enamoraron. Si ha estado con alguien mucho tiempo, ha construido una vida, recuerdos y una historia que no puede recuperar con otra persona. La terapia de pareja puede ayudar a reavivar eso.

2. Se pelean por dinero

El dinero siempre ha sido un tema polémico para las parejas, pero si se agregan las preocupaciones adicionales de la edad más avanzada a las que se enfrentan los “baby boomers”, por ejemplo, posibles problemas de salud, menos años para poder ganar dinero, sin mencionar las pésimas tasas de interés, existe un ambiente propicio para la fricción financiera.

Los enfrentamientos pueden deberse a diferentes estilos de gasto o a desacuerdos sobre cómo ahorrar (y gastar) para la jubilación. Puede haber estrés por no tener suficiente dinero, o desigualdades en la forma en que se manejan los ahorros. El dinero puede evocar fuertes sentimientos de ira, ansiedad y envidia.

La terapia ayuda a las personas a entender su relación con el dinero y la forma en que moldea sus pensamientos sobre sí mismos y sobre otros.

3. Alguno ha sido infiel

Una de las razones más comunes para ir a terapia de pareja es intentar reparar un abuso de confianza; en otras palabras, el engaño. Estudios revelan que el 15% de las mujeres casadas y el 25% de los hombres casados reportan haber tenido una aventura extramatrimonial.

Engañar a alguien no solo significa infidelidad física. Ocultar algo y ser reservado es una traición emocional. Se puede reconectar con un antiguo amor a través de Facebook y pensar 'solo nos estamos poniendo al día; es inofensivo'. Y entonces, de repente, es más que eso.

La infidelidad significa algo distinto para cada persona. Lo importante es que las parejas establezcan una definición compartida y consensuada de la fidelidad dentro de su propia relación.

Si se siente tentado a desviarse, es mejor probar con un consejero ahora que enfrentarse a las consecuencias más tarde. Y si un miembro de la pareja ya ha tenido una aventura, definitivamente hay una forma de volver. Alrededor de un tercio de las parejas casadas sobreviven a una aventura, dice Siso Sosa, pero en general, son las que van a tratamiento y hacen todo lo posible para salvar la unión. De hecho, una aventura es a menudo el impulso para tratar con cosas que se han evitado durante años.

Arturo Ignacio Siso Sosa: Razones para ir a Terapia de Pareja
Arturo Ignacio Siso Sosa: Razones para ir a Terapia de Pareja

4. Tienen muchas peleas improductivas e hirientes

Todos tenemos diferentes maneras de lidiar con los conflictos. Hay quienes prosperan en la confrontación; otros se vuelven locos cuando las cosas se caldean. Y luego están las personas del tipo pasivo-agresivo. Los grandes estallidos pueden dejar lágrimas y sentimientos heridos, pero las discusiones constantes pueden ser igual de destructivas. Las parejas entran en un bucle repetitivo, es la misma discusión una y otra vez.

Una discusión en sí misma no es algo malo; lo que puede hacerla tóxica es la forma en que la gente maneja el conflicto. En otras palabras, no se trata necesariamente de lo que dices sino de cómo lo dices. Pueden ser críticas o quejas, golpes bajos o palabras poco amables, o abusos verbales, como insultos o gritos.

La terapia de pareja enseña a disipar los desacuerdos de una manera sana, razonable y respetuosa.

5. Están pasando por una transición importante

Aún cuando una pareja se lleve bien, un gran cambio puede sacudir la dinámica de la relación, y los diferentes estilos para sobrellevar las situaciones pueden crear fricción.

Puede ser una enfermedad, la jubilación o que el último de los hijos se va de casa. En el pasado, los hijos pueden haber ocupado una tremenda cantidad de tiempo y energía, luego se van, y si no se ha estado alimentando el matrimonio al mismo nivel, puede mirar a su pareja y pensar: 'No sé quién eres. Ni siquiera estoy seguro de que me guste quién eres".

De repente, encontrarse a cargo de un padre enfermo puede consumir una gran parte del tiempo y atención, lo que presenta un conjunto diferente de desafíos. Si el cónyuge no entiende el estrés o no le apoya, eso puede provocar frustración y resentimiento. La terapia de pareja puede ayudar a lidiar con la nueva normalidad y restablecer la conexión de pareja que compartieron una vez.

6. Les falta vida amorosa

En un estudio, se les pidió a 2,371 personas recién divorciadas que indicaran las razones de su separación. La respuesta número uno (del 47% de los participantes) fue la falta de amor o de intimidad.

Los problemas médicos, los efectos secundarios de los medicamentos y los cambios en el cuerpo, como la menopausia, también pueden hacer que el sexo sea difícil para algunas parejas.


Pero pequeñas situaciones íntimas, como un beso cariñoso ocasional en la mejilla, escuchar las historias de la pareja o tener pequeños gestos de amabilidad, pueden ser igual de importantes para ayudarlos a sentirse conectados. Hay muchas parejas que son afectuosas y emocionalmente íntimas pero no tienen intimidad física.

La terapia de pareja es útil cuando uno o ambos no están satisfechos con el nivel de intimidad.

7. Quieren una separación amistosa o evitar el divorcio

"Por lo general, cuando una pareja viene a terapia, ya han pensado en el divorcio, pero quieren ver si el matrimonio se puede salvar”, dice Siso Sosa.

A veces las parejas tienen agendas cruzadas. Una persona quiere separarse o divorciarse y la otra quiere salvar la relación. En esos casos, el asesoramiento de discernimiento puede ayudar a los cónyuges a decidir si quieren divorciarse o qué debe cambiar si quieren permanecer juntos.

Si se hace evidente que este no es un matrimonio que pueda funcionar, la terapia puede ser una manera de proporcionar una separación menos tóxica.