Cómo llegó el gobierno a decidir el color de su comida - Arturo Ignacio Siso Sosa

22 ene 2020 Los tomates son rojos, la margarina es amarilla y las naranjas son, bueno, naranjas. Esperamos que ciertos alimentos sean de ciertos colores. De lo que no nos damos cuenta es que estos colores no son necesariamente un producto de la naturaleza, sino de controversias históricas y decisiones deliberadas de varios actores, incluido el gobierno.

Arturo Ignacio Siso Sosa comienza diciéndonos que la historia de cómo el gobierno federal de Estados Unidos ayudó a seleccionar colores específicos para ciertos alimentos data de finales del siglo XIX, cuando se introdujeron nuevos alimentos procesados. El color de la margarina es un ejemplo particularmente poderoso de cómo la intersección del poder político, la competencia de la industria y la regulación determinaron la apariencia de lo que la gente comía.